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TENEMOS EL PRIVILEGIO DE LA SANGRE, EN PROPIEDAD PERPETUA, LA MEMORIA GLORIOSA DEL HÉROE POR QUIEN NOS SENTIMOS ORGULLOSOS DE SER NICARAGÜENSES

Recientemente el periodista Eduardo Cruz del diario La Prensa, S.A., publicó un reportaje titulado “La otra hija del general” donde se vuelve a especular sobre una supuesta hija del General Augusto Cesar Sandino.

El artículo en mención está lleno de incongruencias, conjeturas e inexactitudes, las cuales nos crean muchas interrogantes e indignación a la verdadera familia del General, pudiendo mencionar las siguientes: ¿Cuál sería la fecha verdadera en que dicha niña nació?, ¿Quién puede evidenciar que el General Sandino visitó Niquinohomo ese 23 de Noviembre de 1933? Además, suponiendo que esto fuera cierto, ¿Qué participación tuvo el general Sandino en esa boda?, ¿Porque fue a esa gran fiesta, de bailes, con bastoneros y “de saco” y no se presentó como testigo a la boda de su hija?, ¿Por qué “María Natalia Sánchez Sandino”, no llevaba el apellido en que era reconocido para ese entonces, cuando lo era el de “Calderón”? ¿Cómo un familiar puede sentirse capaz de negar o tergiversar la convicción patriótica y desinteresada mostrada por el general de Hombres y Mujeres Libres Augusto Cesar Sandino? quien venció a los Marines de Estados Unidos y dejó un hermoso legado de amor por la Patria y la unidad así como a su absoluto desinterés a todo lo material, mucho menos al poder, igualmente ¿Dónde existe un documento firmado o escrito por Sandino haciendo tal confesión o reconocimiento de esta supuesta hija?, etc. Para nuestra familia todo esto es nada más que una burda especulación. Nosotros hemos estudiado e investigado la vida y obra del General y hemos encontrado escritos interesantes pero sin base ni pruebas.

En otro artículo del Nuevo Diario publicado el día miércoles 21 de agosto de 2002, el reportero Arnulfo Agüero, publica un reportaje especial para END, el reportero da como prueba las declaraciones de una supuesta nieta llamada Mercedes Pavón Sánchez, cuando le pregunta: “¿Por qué Ud. asegura de que es nieta del General Sandino?, y ella responde: - “Ah... los papelitos hablan”... (Se refiere a la Acta de matrimonio de su mamá, María Natalia Sánchez Sandino con Arístides Pavón Uzaga, albañil y músico, casados a los 16 años, en la Iglesia de Santa Ana, Niquinohomo, el 23 de Noviembre de 1933). “…Ahí sale que el General la vino a entregar; figúrese que a mí se me perdió un telegrama que un tío de nosotros, de León, - le decían «San San»- me mandó un telegrama, diciendo que mi madre Natalia era hija del General, y ahí está también mi tío Adalid Calderón, y toda la gente de antes, todo el mundo lo sabe….” y esto lógicamente no parece serio.

Así, en otro momento del reportaje del periodista Eduardo Cruz del diario La Prensa, se afirma que Natalia Pavón Sánchez Sandino, nace 15 años antes que Blanca Segovia Sandino Aráuz, o sea en 1918, ya que Blanquita nace el 02 de junio de 1933; sin embargo en otra parte del mismo reportaje se dice como sacado de una novela que…“La niña creció en la casa de los Sandino hasta convertirse en una joven soltera de 27 años. El susto de don Gregorio fue ver a la muchacha embarazada. “¡Sócrates y Augusto! ¿Quién es el autor?”, preguntó iracundo. El hermano paterno de Sandino era el primer sospechoso por su fama de mujeriego. “No papá, no fui yo”, insistía Sócrates. Entonces la mirada del padre se dirigió hacia Augusto. “Mire papá, no metan a Sócrates, fui yo. Yo me voy a hacer cargo de ella”, dijo. Tenía 21 años de edad en ese momento…”. Lo que significa que si Sandino nace el 18 de mayo de 1895, esta niña debe haber nacido en 1916, provocándose de esta manera una discrepancia de dos años en estas declaraciones, que para un reportero tan profesional como lo es el Sr. Cruz, debería haberle llamado la atención. Algo no está bien en este reportaje. No calza, como dicen.

El centro de la discusión sobre la paternidad de esa niña giraba alrededor del Sr. Gregorio Sandino, quien primeramente decía que su hijo Sócrates era el responsable, después da a entender que Sandino para salvarlos de esa desagradable situación bochornosa para ambos decide asumir la responsabilidad, aunque en el seno de nuestra familia y según nuestras propias investigaciones lo que hemos sabido es que esa niña llamada María Natalia Sánchez Sandino era en realidad otra hija ilegitima de Don Gregorio Sandino López, quien varios años atrás ya había tenido otra aventura amorosa con una de sus empleadas, llamada Margarita Calderón Ruiz.

Queremos aclarar que este no ha sido un tema nuevo o ignorado para la familia Castillo Sandino, ya que, desde 1979 hay quienes se han dado la tarea de querer tergiversar la historia, creando este tipo de historietas adjudicadas a la vida privada del general Sandino, desde entonces han aparecido, primos, sobrinos, nietos y hasta hermanos de leche del General Sandino.

Nos parecen sospechosas por falta de profesionalismo investigativo las razones que tuvo el periodista Eduardo Cruz al omitir información muy valiosa para valorar la congruencia de lo relatado en su reportaje, como por ejemplo; que uno de los supuestos nietos llamado Arístides Pavón Sánchez (qepd) fue soldado raso en las filas de la Guardia Nacional de Nicaragua, donde, “por su disciplina, don de mando y trato afable y cordial, ascendió hasta Teniente del instituto armado”. Era de los oficiales llamados de "corbata negra", los que no habían pasado por la academia militar de Nicaragua, pero ascendían por méritos en el servicio. O sea al servicio del asesino de su supuesto abuelo materno. Y ya sabemos que hacían estos señores de la GN genocida contra nuestro pueblo.

En otra publicación del diario La Prensa, S.A., del día lunes 17 de mayo del 2004, en su edición No. 23,452, se puede leer que Arístides Pavón Sánchez (qepd), hijo de María Natalia, se enroló en la Guardia de Somoza, llegó a ser telegrafista de confianza en la Casa Presidencial. Después del 19 de julio de 1979 fue detenido y de nada le valió tratar de escudarse en decir ser nieto del General Sandino. Pasó tres años en la cárcel, tiempo en el que hubo en vano gestiones a su favor. Cuando salió libre, se marchó a Miami donde, a consecuencia de la diabetes, falleció el 16 de febrero de 1996.
Existe una publicación a la cual nuestra familia da mucha credibilidad y es al Libro “Maldito País”, del historiador y poeta nicaragüense José N. Román quien gozó de toda la confianza del Gral. Sandino, y convivió con él durante más de un mes en la Selva Segoviana, como se puede observar en sus credenciales para esta obra. Según el escritor José Román, en las páginas 106 y 107 de este libro escribe que Sandino le expresó lo siguiente: “…Y a propósito de mi señora esposa, es una lástima que no la haya conocido, es una bella persona. Espero que haya otra oportunidad. Permítame decirle, aquí internos, que lo que me tiene más nervioso ahora, es que estoy próximo a ser padre. Quizá dentro de tres meses más. Por eso es que ella no pudo venir conmigo esta vez. Usted no puede imaginarse la alegría y la ternura que siento al pensar que estoy próximo a ser padre, más que nada porque quiero darle a mi hijo todo el cuidado y todo el amor paterno que a mí me faltó. Ya verán los espíritus astrales que yo no soy un resentido…..- Quizá no sea exacto lo que acabo de decir, pues hay algo que me inquieta aún más que lo de la paternidad y es el futuro de Nicaragua y de mi cruzada, pues aunque los Estados Unidos hayan tenido que aceptar la derrota militar, que hasta cierto punto le da algún prestigio a su nuevo Gobierno, no tan fácilmente aceptarán una derrota política…”

Para concluir, solo resta decir que se puede apreciar un gran desconocimiento e irrespeto a la memoria y la personalidad del General Augusto Cesar Sandino, pues un hombre que fue consecuente con su pensamiento hasta su muerte, se debe respetar, mas aun tratándose de lo que el mismo consideró como su tesoro más preciado, la moral. Y de la cual todos sus herederos estamos sumamente orgullosos. Asegurándonos de ser congruentes o consecuentes con su pensamiento.

Es ese reportaje se irrespeta la memoria del general al aseverar lo siguiente: “…No hay fecha precisa pero pudo ser un mes antes del asesinato. Sandino llegó por última vez a Niquinohomo. El general tenía un anillo hermoso, de oro, con sus iniciales, que lo había obtenido en su estadía en México y siempre lo llevaba puesto. Ese día se lo quitó y le quedó la seña en el dedo. Se lo entregó a María Natalia. “Toma, para mi primer nieto varón. Voy a acuerdos de paz pero no sé qué siento”, dijo Sandino, y abrazó a su hija. Ella le reclamó que parecía una despedida. Él entonces la calmó diciéndole que ya estaba cerca el sueño de que la llevaría a vivir a Casa Presidencial, porque tenía la esperanza de ser presidente de la República, según los relatos que ella hacia a sus hijos...”

Nada más absurdo y falso que esta aseveración, en primer lugar porque los mencionados Acuerdos de Paz fueron firmados el 02 de febrero de 1932 (un año antes de su asesinato) y no para la fecha en que se menciona. Además es hiriente y calumnioso el solo hecho de mencionar que el Gral. Sandino tenia aspiraciones presidenciales, cuando todos sabemos de su actuar consecuente, pues al momento de firmar esos Acuerdos de Paz, lo primero que hizo fue exigir fuera plasmado como el acuerdo N° 1 lo siguiente: “…su absoluto desinterés personal y su irrevocable resolución de no exigir ni aceptar nada que pudiera menos cavar los móviles y motivos de su conducta publica.- expresando de esta manera como su principio o base inamovible que ningún lucro o ventaja material aspiraba a conseguir, dejando así bien sentada su noble posición patriótica...”

Y como una muestra de nuestros argumentos, recordamos esta frase del Héroe de Las Segovias: “…El hombre que de su patria no exige un palmo de tierra para su sepultura, merece ser oído, y no sólo ser oído sino también creído…” A. C. Sandino

Queda pues, este escrito, a merced del criterio de las personas honradas y sensatas, para que juzguen los hechos por si solos. No hemos tratado de defender ni a atacar a nadie. Solamente exponemos las cosas tal como han ocurrido. Ni nosotros mismos quedamos salvo de errores, pero si acaso los hemos cometido, que lo sepa de una vez por todas el lector, que nuestros errores tendrían que ser involuntarios y por lo mismo aceptados como la natural consecuencia de la sincera equivocación.

Siempre mas allá...

W.C. Sandino
Managua, 02 de octubre de 2012

Last Updated on Sunday, 07 October 2012 08:41

 

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